Harrow School, Internando de Londres
Narra _______
Hoy se cumplen cuatro meses de la huida de Claire. El día de su cumpleaños llamó su padre, pero se llevó la sorpresa de que no estaba. Se puso hecho una furia al enterarse. La directora lo tranquilizó diciendo que todo estaba a manos de las autoridades. Pero no sabían por donde buscar. Si, por lo menos yo tendría una remota idea de donde podía estar, no habría dudado en decirlo. Pero estaba igual o peor que los demás. Aquí era como mi mejor amiga, ya que aquí son todas muy ¿pijas? ¿Creídas? ¿Consentidas? ¿Mimadas? ¿Caprichosas, niñas de papá y mamá? Yo soy una completa antisocial. Mis padres no son muy ricos que digamos. He conseguido estar aquí gracias a una beca. En cuanto la ví, supe que era diferente.
FLASHBACK
Ella no levantaba la cabeza con superioridad como las chicas que nos rodeaban. En su mirada, fija en el suelo, se podía adivinar un terror atroz. Me acerqué a ella y le toqué el hombro para avisar de mi presencia. Levantó la cabeza, tímida y me dedicó una amplia sonrisa. Me presenté.
-Soy ______ _______, siempre es agradable ver caras nuevas.
-Encantada.- se calló.- ¡Lo siento! Claire Pullman.- estiró el brazo para estrecharme la mano.- Es que no estoy muy acostumbrada a presentarme. Solía hacerlo mi hermana por mí. Acompañado de un "y como le hagas algo, te mataré".- rió y la imité.
-¿Es mayor que tú, tu hermana?
-Sip, por diez minutos.
-¿Mellizas?
-Nop, gemelas.- sonrió.
-¡Igual que Bill y Tom Kautliz!- no pude evitar exclamar. No puedo decir que sean mis ídolos, pero me gustan bastante. Ella volvió a reír.
-¿Tienes hermanos?- preguntó esta vez, pero mi respuesta no llegó ya que Kelly se metió por enmedio.
-¡______! ¡Aléjate de ella! ¡Por Dios! Siento que hayas tenido que aguantarla, querida, es muy pesada.- masticaba su interminable chicle. Claire se giró hacía ella y la miró como su fuera de otro mundo.
-¿Y con quién tengo la desgracia de gastar saliva? -habló con superioridad. Kelly la miró escandalizada.
-¿Sabes acaso quién soy?- chilló.
-Por algo te he preguntado.- respondió obvia.
-Soy Kelly Bross, hija del senador Bross de Nueva York.
-Lo siento, su alteza.- dijo con burla acompañado de una reverencia exagerada que me hizo reír.- ¿Sabe? Ya que es de Nueva York, se podría volver para allá. No creo que te echemos de menos aquí.- añadió descaradamente.
-¿Se vio chica más insolente?- se llevó una mano al pecho.- Parece mentira que de tan buena posición salga algo como tú.
-Por eso, cuando aprendas a que la Tierra no gira en torno a ti, por algo está el Sol, serás digna de que te mire.- sonrió con suficiencia, dió media vuelta y desapareció entre la gente. Estuve buscándola por horas, parecía que se la había tragado la tierra. Al ser el primer día, no teníamos clases hasta el día siguiente. Me dirigía a mi habitación cuando una puerta a mi lado se abrió, una mano me cogió del brazo y me empujó dentro. Cerró la puerta de portazo y se sentó en el suelo, con la espalda apoyada en la pared. - He vivido tres meses sin mi hermana, me las tengo que ingeniar para defenderme sin recurrir a la violencia. A Jackie… no le importaba si hería los sentimientos de la persona a la que insultaba, pero yo no soy así. Me duele como me miran y después no puedo evitar echarme a llorar y sentirme una mierda.- pegó las rodillas al pecho y las abrazó. Me acerqué a ella y le acaricié el pelo dulcemente cuando las primeras lágrimas amenazaron con derrumbarla.
-Me gusta la mechas rojas que llevas.- susurré para sacarle una sonrisa, que para mi satisfacción, me dedicó.
-Tu pelo también es precioso.- halagó.
-Te gusta el rojo, ¿no?- cuestioné. Pretendía distraerla y que no pensara en lo que había hecho, a pesar de que yo no le veía pega. Kelly necesitaba que le bajaran los humos y de la nube de colores en la que vivía.
-Si.- asintió.- A Jackie también le gusta mucho el rojo. Lo combina con negro y colores oscuros. Yo prefiero con colores más vivos.
FINAL FLASHBACK
En cuatro años no paró de hablarme de su hermana. La única información que conseguí sacar fue en comparaciones que hacía entre ellas. Siguió vacilando a Kelly y llorando por las noches por su causa. Hice unos arreglos con el director para que cambiaran a Claire a mi habitación. Me toca quedarme en el comedor con las cocineras para fregar los platos los días que no teníamos clases por las tardes y por las noches después de la cena. Eso durante un año, ya que después cambiaron de director a directora y ella me absolvió del pacto, dejando que mi amiga se quedara conmigo y quitándome la fregada diaria de platos. Ahora no tengo nada a lo que aferrarme. Bueno, miento. Para mi desgracia, estoy jodidamente enganchada a un chico de enormes ojos azules y cabello rubio que dice ser familia directa de los Styles. Me gusta, si, mucho además, pero no me creo nada. Se llama Jamie, pero su apellido es McGregor, no Styles, como el famosísimo cantante de 1D. Entre Claire y él siempre había un continuo pique, pero desde que desapareció no deja de preguntar si sé algo de ella. Cuando me pregunta está nervioso y no es capaz de levantar la vista de sus manos, que se retuercen sin descanso. Mi respuesta siempre es la misma. Él suspira resignado, pero nunca se cansa de preguntar. Espero que ella esté bien y que, algún día, pueda volver a verla, pueda explicarme porqué se fue. A lo mejor no me quiso decir porque no confiaba lo suficiente en mí. Es desconfiada. Pero, aún así, no puedo evitar echarla de menos
